José “Cheo” Feliciano nació el 3 de Julio de 1935 y dió sus primeros pasos en firme en el campo de la música como estudiante de la Escuela de Música Libre en su nativa Ponce, Puerto Rico. A la edad de 17, se trasladó con su familia a Nueva York donde empezó su carrera profesional como percusionista con un grupo llamado “Ciro Rimac’s Review”.

Pasó luego a trabajar con la orquesta de Tito Rodriguez, después como conguero con el Conjunto Marianaxi dirigido por el maestro Luis Cruz, y como percusionista con la orquestra de “Kako y su Trabuco”. Por recomendación de Tito Rodriguez, Feliciano hizo una audición y obtuvo un trabajo con el Sexteto de Joe Cuba como vocalista. Con Joe Cuba obtuvo sus primeros éxitos en la radio. Temas como “A las seis”, “El ratón”, “Como ríen” y “El pito”, marcaron su paso por el famoso combo Cubano; por un tiempo hizo una breve aparición con la orquesta de Eddie Palmieri.

Al final de los años 60, Cheo decidió interrumpir su carrera por problemas con las drogas. Después de un retiro de tres años, su carrera se reactivó con una grabación histórica titulada Cheo. Rompiendo todos los records de ventas, con el sello Vaya, se anotó éxitos con sus canciones “Anacaona”, “Mi triste problema”, “Pa’ que afinquen” y “Si por mí llueve”. Recibió numerosos premios por su esfuerzo, incluyendo el Front Page Award (Premio Primera Plana) del diario New York Daily News.

De sus años de grabación con el sello Fania se produjeron éxitos como “Juguete”, “Salomé”, “Los entierros de mi gente pobre” y “Juan Albañil”. Tambien formó parte del elenco de la primera opera salsa “Hommy”. En los anõs 80, Cheo lanzó su propia compañia de producción de discos: Coche Records.

 

Cheo se ha consolidado como uno de los íconos latinoamericanos de la salsa. Salson tuvo el placer de estar con él en 2010, y nos contó anécdotas como que el día que se extrenó con la orquesta de Joe Cuba como cantante fue el mismo día de su boda. O que uno de los éxitos de aquella época, “El ratón”, era un tema que compuso Cheo, y que usaban para calentar antes de tocar en la orquesta, porque era suave y lento. En la grabación del disco les faltaba un tema y decidieron incluirlo, convirtiéndose en uno de los temas más conocidos. Otra anécdota graciosa fue sobre el concierto Live in Africa, de 1974, a su regreso en el avión, Hector Lavoe y otros compañeros le pintaron mientras estaba dormido con las pinturas de Celia Cruz, y no se dio cuenta hasta que despertó y fue al baño, entre risas generalizadas.

 

Puedo decir que fue emocionante conocer a una de las Leyendas vivas de La Fania, y que es un hombre entrañable y con mucha vitalidad y sentido del humor. Gracias Cheo.