Roberto Roena, es un gran artista puertorriqueño, miembro de la Fania All Stars, que pasó de ser bailarín de salsa a bongosero y director de orquesta.

Nacido el 16 de enero de 1940, en Mayagüez, Roena da sus primeros pasos en el arte bailando mambo y chacha. Asiste a concursos de talento junto a su hermano, y así es contratado para el programa de televisión “La Taberna India” del Canal Dos.

Durante una de las grabaciones, el percusionista Rafael Cortijo ve a Roena en acción, y visualiza para el conjunto que estaba formando, a un bongosero que pudiera bailar y tocar la campana a la vez. Así que es el propio Cortijo quien le enseña a Roberto a tocar dichos instrumentos. Con tan sólo 16 años, Roena forma parte de Cortijo y su Combo, con Ismael Rivera como cantante. Con esa agrupación, recorrieron los escenarios principales de los Estados Unidos, Europa y Sur América.

Tras 7 años de éxitos, con el arresto de Ismael Rivera, los músicos de Cortijo siguieron adelante sin su líder, y así se formó El Gran Combo de Puerto Rico, al que Roberto Roena se incorporó 9 meses más tarde (se dice no lo hizo de inmediato por un sentimiento de deuda y gratitud con su mentor, Rafael Cortijo)

El Gran Combo se convirtió en la nueva sensación de la música latina, y Roena formó parte del mismo hasta el año 1969. Antes, en 1967 ya había formado su propia orquesta “Los Megatones”, tocando Latin Jazz los miércoles en la noche en un club local. Pero no fue hasta dos años después, a raíz de diferencias personales con Andy Montañez, vocalista de El Gran Combo, cuando partió definitivamente. Es entonces que da forma a su orquesta, bautizada como Apollo Sound, por la coincidencia del lanzamiento del Apollo XI a la Luna el primer día de ensayo de la banda.

Aún sin saber leer o escribir música, y probablemente a causa de ello, Roena supo rodearse de excelentes músicos y arreglistas, como Mario Ortiz, Bobby Valentín, Elias Lopés, Luis “Perico” Ortiz y Papo Lucca. Roberto presentó un “nuevo” sonido al género salsero utilizando dos trompetas, un trombón y un saxofón, combinación que tomó bajo la influencia de la sección de vientos del grupo de rock sajón Blood, Sweat and Tears.

Siempre consideró la variedad como clave para el éxito, llevándole a incluir en su repertorio desde música a go-gó, hasta la romántica, lo mismo en inglés que en español, todo bajo su sello de “showman”. Pintarse el cabello de colores, tocar percusión en ropa interior y amarrarse a un arnés para “volar” a través del escenario del Madison Square Garden, fueron algunos de los trucos que utilizó para sobresalir entre los grupos de moda.

Entrando a la década del 80, Roena y su Apollo Sound experimentaron una merma en su popularidad, reflejo de la crisis que atravesaba el movimiento salsero en general. Sin embargo, Roberto se mantuvo colaborando y grabando de forma independiente con orquestas locales.

En el 1994, celebró los 25 años de su orquesta con un exitoso concierto en el Centro de Bellas Artes, que fue grabado y lanzado al mercado, presentando ante una nueva generación la validez de su propuesta musical.

En la actualidad se encuentra bajo la tutela de manejo directa del Sr. Richy Miranda-Cortese Director de la Empresa Internacional Miranda-Cortese & Sphere,