William Anthony Colón Román nació en el Bronx, Nueva York, 28 de abril de 1950, siendo su familia de origen puertorriqueña. Es un cantante, compositor, arreglista, productor y trombonista, considerado uno de los creadores y pioneros de lo que por aquella época empezó a conocerse como «Salsa«, a cerca de la cual Willie afirmaba: «la salsa no es un ritmo, es un concepto».

Considerado por algunos como el arquitecto de la salsa urbana, desde sus comienzos se asoció al chico intrépido, sagaz y temerario que, a la fuerza, se abrió un espacio entre los grandes nombres de la música caribeña en el complejo mundo de Nueva York de los años 60, dominado por grandes orquestas. En sus inicios se le acusó de ser un músico estridente e inarmónico y era visto como un músico extraño, inexperimentado y forastero. Su apodo de “El malo” estuvo asociado a su capacidad interpretativa con el trombón, cuando realizó sus primeras apariciones con apenas 15 años de edad. Posteriormente le dio un giro irónico a ese mismo nombre, asociándolo a los suburbios y las mafias de los barrios bajos de Nueva York.

 

Con 17 años, se integró al grupo de artistas que formaron el sello discográfico liderado y creado por Jerry Masucci y Johnny Pacheco: Fania Records, formando uno de los binomios más importantes de esta compañía, junto con el cantante Hector Lavoe. Entre 1967 y 1973, grabaron juntos un total de nueve álbumes. Willie Colón armonizó las tendencias musicales del mundo anglosajón (Jazz, rock, funk, soul, r&b) con la vieja escuela latina del son cubano, el cha,cha,chá, el mambo y la guaracha, añadiendo la nostalgia del sonido tradicional puertorriqueño, inscrito en la música jíbara, la bomba y la plena. En 1974 Hector Lavoe y Willie Colon se separaron, debido a los problemas de Hector con las drogas y a su falta de disciplina y de compromiso, aunque nunca dejaron de ser amigos y Willie le siguió ayudando y produciendo discos.

 

En 1975 inicia su carrera en solitario, y en 1977 incorpora a su orquesta una nueva voz, la de Ruben Blades que entró por la puerta grande alzanzando un éxito de inmediato, a pesar del escepticismo que en la Fania generaba. El éxito con Blades se fundamentó en un sonido más depurado con una orquesta de músicos virtuosos donde se mezclaba la sofisticación y la fuerza en escena con las letras que dieron a la salsa mayores alcances. La pareja produjo varios discos juntos hasta 1982. Paralelamente a ésta relación artística, Willie Colón inició su carrera en solitario, con música de carácter muy diversa, desde ballet instrumental, hasta fusión con flamenco y otros ritmos… Colabora con la Fania Records en la mayoría de la producción de álbumes de sus artistas, como Ismael Miranda, Celia Cruz, y por supuesto Hector Lavoe.

 

En 1979 se lanzó también como cantante en sus propios discos, estrenándose como voz principal en un álbum que fue catalogado simultáneamente como: pretencioso, pomposo, exquisito, sinfónico y sobre producido. Mientras la salsa romántica hacía su aparición y adquiría gran popularidad en medio del desgaste de los ritmos afro antillanos, Willie Colón estaba en la búsqueda de nuevas formas musicales en un proceso creativo e innovador de quien nunca tuvo problemas en nadar contra la corriente. A mediados de los años 80Fania records estaba en medio de una debacle financiera, la que  fue una de las compañías disqueras más poderosas del mundo latino y por la que desfilaron los más connotados artistas de la música afro caribeña, hizo inversiones en negocios y películas que no tuvieron el éxito esperado. Con la partida de Rubén Blades y posteriormente de Willie Colon su más connotado productor musical, la compañía se sumerge en una especie de limbo del que nunca saldría. Nueva York dejó de ser el epicentro de la salsa que se desplazó hacia Puerto Rico con las orquestas de Cheo Feliciano, Bobby Valentín, Roberto Roena y La Sonora Ponceña; Venezuela con Oscar D’Leon y Colombia con el Grupo Niche.

 

En este contexto, donde el boom de la salsa Neoyorkina llegaba a su final, remplazado por otras propuestas musicales más actualizadas como la salsa romántica y el merengue, Willie Colón produce su quinto álbum como solista: Criollo 1984. En 1986 produce para el sello venezolano Sonográfica su sexto álbum de estudio como solista.

 

Willie Colón es un pintor de los rostros de su gente, un artista que plasmó en sus canciones, la conciencia de una generación que exigía el respeto social y que luchó por la reivindicación de sus condiciones de vida. «Su música refleja, a la vez, una lírica tradicional rítmica y el llanto de adiós y esperanza de una nueva generación, forzada a abandonar su tierra para congregarse en la urbe estadounidense”. Su principal característica como músico ha sido la fusión de ritmos, siendo un artista que ha sabido adaptar la música propia de cada época con los ritmos latinos en su esencia más original. Por ello, no es de extrañarse oírle desde un Shing-a-ling en su primer disco, hasta su «Lowrider» en uno de sus últimos materiales grabados, pasando por su versión de «Fragilidad» del disco «Honra y cultura» 1991, donde versiona a Sting, o qué decir de los años años 70, cuando grabó «Solo» y el «Baquiné de los Angelitos Negros», discos en los que rompe con el modo convencional de la salsa para presentarnos trabajos personales con un sonido novedoso, acompañados de tubas, chelos y flautas.

 

Willie Colón tiene un récord discográfico impresionante con más de 32 álbumes, que le han merecido nueve Discos de Oro y cinco de Platino. Ha vendido más de ocho millones de discos en el mundo, con el crédito a su haber de 16 elepés con Lavoe, seis con Blades y cuatro con Celia Cruz.

 

Colón ha sido nominado ocho veces para los premios Grammys en la categoría tropical. Además ha actuado en cine y televisión en producciones como «Vigilante», «The Last Fight», «Salsa», «Miami Vice» y la telenovela «La instrusa».

 

En la actualidad se dedica más al activismo político. A Willie Colón se le reconoce su faceta sociopolítica con la misma naturalidad con que se le reconoce el genio musical. Su palabra en las tarimas de los barrios latinos de la ciudad es tan efectiva como su música y es codiciado entre los políticos de Nueva York.

 

En el vídeo podemos verle en dos de sus grandes facetas, la de trombonista y cantante, en uno de sus temas más conocidos, Idilio.