Francisco de Asís Javier Cugat Mingall de Bru y Deulofeu, conocido como Xavier Cugat, nació en Gerona el 1 de enero de 1900, aunque su familia emigró a Cuba en el año 1905, lo cual le permitió tomar contacto con la música afrocaribeña.

En su juventud estudió violín clásico y tocó en orquestas café y en el teatro nacional de La Habana. Emigró a los Estados Unidos y formó una pequeña banda de tangos, denominada “Xavier Cugat and his gigolos”, con la que recorrió el país. También se ganó la vida como dibujante de tiras cómicas para el periódico “Los Angeles Times”.

Xavier Cugat fue el referente de la música latina de baile para la industria cinematográfica de Hollywood desde los años treinta. Participó en películas e incluso hizo la banda sonora de algunas de ellas, hechos que cimentaron su reputación. Pero fue a partir de 1935, formada ya su Waldorf-Astoria Orchestra, cuando comenzaron a llegar los éxitos más sonados de su carrera.

En 1940 grabó la canción “Perfidia” con el cantante Miguelito Valdés, la cual se convirtió en un gran éxito. Su música seguía las modas del momento, y grabó canciones de conga, mambo y samba, entre otros géneros. Su ejemplo fue muy pronto seguido por otras orquestas, como la de Pérez Prado. Su orquesta fue una cantera de donde surgieron destacados intérpretes de la canción tropical como Tito Rodríguez y Vitín Avilés.

Begin the beguine (1935) y Para Vigo me voy (1936) fueron sus primeros temas célebres, con una música latina. En escena su orquesta se complementaba con bailarines y alguna vocalista vistosa, como Carmen Castillo. Cugat tocaba el violín, pero también otros instrumentos de la orquesta. Le gustaba mucho la marimba, que no faltaba en ninguna de sus interpretaciones y grabaciones. A finales de los años cuarenta apareció en un buen número de musicales, como Holiday in Mexico (1946) o Luxury Liner (1948). En los años cincuenta, y como un gran personaje que era, hizo frecuentes apariciones en la televisión americana, dedicándose más a vivir que a otras tareas, hasta que en 1971 un ataque le retiró definitivamente de la escena pública. Regresó a Cataluña y vivió sus últimos años entre el hotel Ritz y las unidades coronarias de los hospitales de Barcelona.

Cugat se casó en cinco ocasiones. En 1918 contrajo matrimonio con la artista cubana Rita Montaner, y después de divorciarse, lo hizo con la mexicana Carmen Castillo en 1928. Una de sus esposas más famosas fue la cantante Abbe Lane, que actuó con él en numerosas ocasiones hasta el divorcio de la pareja en 1964. El 7 de agosto de 1966 contrajo matrimonio con la bailarina Charo Baeza, que se convirtió así en su quinta esposa hasta su divorcio en 1970. Como curiosidad podemos decir que se hizo muy conocido por ir habitualmente con un perro Chiguagua en los brazos, con quien también dirigía en la orquesta.

Murió a los 90 años de edad en Barcelona, y fue enterrado en la ciudad de Gerona, donde había nacido.

El fondo de Xavier Cugat está en la Biblioteca de Cataluña y conserva parte de su obra gráfica y musical, así como numerosas fotos de su vida artística.